ÁMSTERDAM, Holanda.- ¿Por qué es tan difícil hablar sobre la propia muerte? Inténtelo en su próxima reunión con familiares o amigos. Todo el mundo evita el tema. Pero es un paso natural de la vida del que nadie se escapa.

Parto del principio de que usted está de acuerdo conmigo en que todos tenemos el derecho a una vida digna. ¿Y a una muerte digna? Algunos países (y estados dentro de otros) han reconocido esta necesidad para sus ciudadanos que padecen un sufrimiento insoportable, que tienen una enfermedad incurable y para quienes ya no hay tratamientos que puedan ayudarlos.

Para tratar estos y otros temas relacionados se reunieron en la Semana de la Eutanasia 2016 en Ámsterdam 350 personas de 26 países. Hubo conferencias y talleres sobre aspectos médicos, legales, científicos y cómo hacer campañas públicas.

Sé que la eutanasia es un tema muy controvertido en nuestro país, pero tal vez por eso mismo es importante ponerlo sobre la mesa. ¿Ha tenido la experiencia de ver a un ser querido debatirse entre la vida y la muerte durante días, semanas, meses o años, sin posibilidad de cura, sufriendo? Cuando finalmente fallece, ¿no ha dicho: “Lo voy a extrañar mucho, ¿pero por fin descansa en paz? Entonces, ¿por qué prolongar no la vida sino el sufrimiento “gracias” a los avances tecnológicos y la medicina moderna? ¿No hubiera sido mejor para su ser querido morir en paz, antes, con dignidad? Y si tal fuera el caso, ¿no querría lo mismo para usted?

En este sentido todo quedaría previsto si las leyes del país contemplaran la posibilidad de solicitar la eutanasia, que literalmente significa “buena muerte”. Que pueda incluirla en su documento de Voluntad Anticipada en caso de que el destino le tenga reservado algo diferente a fallecer durante el sueño. Yo lo veo como tener un seguro (de su auto, de su casa, de gastos médicos, etcétera). No quiere usarlo, no está obligado a usarlo, pero si lo necesita ahí está para protegerlo.

En el caso de los Países Bajos, el primer país en legalizar la eutanasia (en 2002), solo el 3.75 por ciento de las muertes en 2015 fueron por este concepto y de ellos la enorme mayoría (76 por ciento) eran pacientes con cáncer. Con esto quiero resaltar que la legislación sobre el tema no genera una ola de muertes. Para empezar porque hay que cumplir una serie de requisitos para que se autorice como que la persona tenga una enfermedad terminal, esté sometida a un dolor insoportable y exprese su voluntad de morir. También aplica en casos de personas con principios de demencia. Su médico debe pedir la opinión a otro colega. Si ambos coinciden en que no existe posibilidad de mejoría, el caso se presenta a una Comisión integrada por un jurista, un ético y un médico que estudiarán el caso.  De ser aceptado, se puede practicar la eutanasia, pero muchos casos son rechazados. Si el médico no respeta los pasos anteriores o la decisión de la Comisión, puede enfrentar penas de 3 a 12 años de cárcel.

En Holanda no se entiende por eutanasia el desistimiento de un tratamiento cuando ya no tiene sentido continuar con él, dejando que la naturaleza siga su curso, como tampoco la aplicación de medios para paliar el dolor que tengan como consecuencia que sobrevenga antes la muerte.

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Eutanasia 2016

Fue organizada por la NVVE (Asociación Neerlandesa por la Terminación Voluntaria de la Vida). Ponentes y participantes expusieron y debatieron diversos aspectos relacionados con la eutanasia. ¿Cómo influye el aspecto religioso o social en su aceptación o rechazo? ¿Cómo legalizarla y cuáles son las experiencias en países que están tramitando esta ley? ¿Cómo considerar si un enfermo siquiátrico es candidato a eutanasia?

Por si le interesa el tema, las presentaciones estarán disponibles en la web de la conferencia (www.euthanasia2016.com) a partir del 20 de mayo.

Casos concretos

En los Países Bajos el debate sobre la eutanasia se inició por un caso concreto. En 1971 la madre de la doctora Getrude Postma sufrió una hemorragia cerebral que la dejó paralizada y en condiciones de vida insoportables, por lo que repetidamente le pidió ayuda a su hija para poner fin a sus sufrimientos, lo que hizo con una sobredosis de morfina. Cuando su caso llegó a la Corte se le encontró culpable de practicar eutanasia, pero se le dio solo una sentencia simbólica. La opinión pública holandesa apoyó la acción de esta mujer y el derecho a que un médico pudiera terminar con la vida de quien así lo solicitara. A partir de aquí se fueron sumando otros casos y algunos ciudadanos se unieron a fin de promover que el tema llegara al Parlamento y se regulara mediante una ley.

Un caso reciente del que tal vez usted tuvo conocimiento fue el de Brittany Maynard, en Estados Unidos (2014). Pero una cosa es leer sobre casos alejados en el espacio y el tiempo y otra muy diferente es escuchar los relatos de familiares de personas que han tenido que solicitarla.

Durante la conferencia escuché varios testimonios. Aquí les comparto dos:

En el documental “Las madres no saltan de los edificios” (2012) la directora, Elena Lindemans, reconstruye el drama previo y posterior al suicidio de su madre, a quien en 2002 le negaron la eutanasia que solicitó por motivos psiquiátricos. Impactante. Toca el tema de las personas que acaban suicidándose para terminar con su agonía insoportable. Cuando las luces se encendieron me sequé las lágrimas que corrían por mi mejilla.

Willem van Oostvoorn nos compartió la experiencia de acompañar a sus padres a morir juntos el 10 de abril de 2014, tomados de la mano, en su cama, en paz, después de haberse despedido de la gente más cercana a su corazón. Como ellos lo deseaban. Mientras él hablaba, a través de una secuencia de fotos veíamos transcurrir la vida de sus progenitores. Su madre padecía principios de demencia y recientemente le habían diagnosticado un cáncer de hígado terminal. Desde muchos años atrás su padre sufría de muy fuertes dolores crónicos debido a problemas en su columna. Una historia con final feliz.

SEÑORES VAN Oostvoorn -eutanasia de pareja, abril 2014.

SEÑORES VAN Oostvoorn -eutanasia de pareja, abril 2014.

En México

Se fundó recientemente la asociación civil Por el Derecho a Morir con Dignidad con el objetivo de promover los cambios sociales y legales necesarios para que los mexicanos podamos optar legalmente por una muerte digna. Tuve oportunidad de conocer a la doctora Asunción Álvarez del Río, miembro del consejo consultivo, quien participó con una ponencia durante el congreso.

Será interesante conocer el resultado de la encuesta que encargaron, que estará disponible en julio de este año. Su web: www.dmd.org.mx

Eutanasia, un tema para reflexionar…

…Y para hablar en familia, con amigos, con el médico familiar. Una guía podría ser el libro: “Un adiós en armonía”, de Asunción Álvarez del Río y Elvira Cerón Aguilar, Ed. Grijalbo (se lo recomiendo, me lo leí en un día). O ver películas como “Chronic: el último paciente” (2015) del director mexicano Michel Franco, o “Mar adentro” (2004) de Alejandro Amenábar.

Se trata de que todos, según sus creencias y valores, puedan elegir con responsabilidad, libertad y confianzala opción de tener una muerte digna, en paz, sin dolor, rodeados de los suyos.

Por MARÍA ESTHER ESTRADA M.A.

Vía El sol de México